Mark Hyman y el mapa cotidiano para no debilitar las defensas del cuerpo
El médico de familia repasó los hábitos que, según dijo, sostienen esa vigilancia interna del organismo: sueño regular, alimentos frescos y formas concretas de lidiar con el estrés. También marcó cuándo conviene moverse y cuándo parar, y aclaró qué dice y qué no dice la evidencia sobre la vitamina D.
A veces arranca con un estornudo y uno se queda pensando si esa tarde de pileta o esa clase de gimnasia que tenía en la agenda corresponde o no. Es una duda chica, pero no tan chica, porque de esa decisión dependen en parte los días que vienen. Lo dijo en una charla reciente el médico de familia estadounidense Mark Hyman, fundador de The UltraWellness Center, cuando le preguntaron qué hacer cuando aparecen los primeros síntomas de un resfrío.
La regla del sentido común, vuelta cuerpo
La respuesta fue tan simple como difícil de cumplir en la rutina. Con síntomas leves, dijo, se puede reducir la intensidad y salir a caminar o hacer una rutina suave. Ante una gripe, un malestar de cuerpo marcado o fiebre, la indicación fue la contraria: descanso y evitar el esfuerzo. La charla fue con la productora Emma Krebs y la síntesis la difundió el sitio Eat this, not that.
“El descanso insuficiente, el estrés acumulado, el sedentarismo y los problemas intestinales pueden debilitar esa vigilancia interna.”Mark Hyman, médico de familia
- Sueño: acostarse y levantarse en horarios parejos, como forma de sostener el ritmo del cuerpo.
- Movimiento: actividad física regular, con intensidad adaptada al estado de cada día.
- Manejo emocional: prácticas como meditación, yoga y ejercicios de respiración para regular el estrés.
- Alimentación: preparaciones caseras con verduras de varios colores, fermentados y fibra prebiótica, esa que alimenta a los microorganismos del intestino.
La cocina como aliada, con aviso
En la cocina, Hyman puso el foco en lo fresco y en lo casero. Recomendó sumar verduras de distintos colores, alimentos fermentados y fibra prebiótica, que es la que alimenta a la flora intestinal. Y marcó el contrapunto: los excesos de dulces y productos procesados pueden jugar en contra.
Algo parecido pensó Gladys, 54, vecina de Lanús, cuando le conté el tema. Me dijo que siempre arranca la semana con un caldo de verdura y que a veces, cuando se siente decaída, se obliga a sentarse a comer algo casero en lugar de agarrar lo primero que encuentra en la heladera. No lo llama «plan inmune», como su nombre, sino sentido común. Para el médico, en el fondo, es lo mismo.
Vitamina D: medir antes de suplementar
Sobre la vitamina D, Hyman fue prudente. Dijo que las necesidades varían de persona en persona y que conviene medir los niveles antes de decidir cómo actuar. En la charla se mencionó un trabajo publicado en 2022 que usó registros de Clalit Health Services, en Israel. Esa investigación halló que valores por debajo de 30 nanomoles por litro se asociaban con mayor probabilidad de cuadros graves de COVID-19.
Ahora bien, ese dato no significa lo que a veces uno escucha por ahí. El estudio encontró una asociación, no una relación de causa. Y no evaluó si tomar suplementos evita internaciones o muertes. Esa diferencia importa, porque en redes sociales suele aparecer como si fuera una recomendación cerrada.
Lo que él toma y lo que no se puede extrapolar
Durante la entrevista, Hyman también contó suplementos y preparaciones que usa en su propio día. Y dejó una aclaración que vale la pena repetir: algunas de esas intervenciones, dijo, todavía no están listas para recomendarse de manera general. Esa línea fina separa los hábitos que pueden compartirse de las prácticas más personales, que requieren contexto clínico y, sobre todo, no convertir un atajo en una receta universal.
