La Justicia de San Isidro cerró el expediente por la muerte de Ernestina Pais y confirmó que no hubo responsables penales: fue un accidente, sin más
La fiscal Carolina Asprella dio por terminada la investigación tras recibir la última pericia pendiente. Las cámaras, la autopsia, los estudios toxicológicos y las pericias accidentológica y planimétrica coincidieron en la misma hipótesis.
Les tengo que ser sincero, cada vez que me toca escribir una noticia como esta se me viene a la memoria aquel chamamé que dice que la vida es una flecha que sale disparada sin que sepamos adónde va a terminar, y uno termina entendiendo que hay despedidas que no encuentran consuelo en ninguna explicación, por más completa que sea la explicación. Lo que voy a contarles a continuación no va a devolverle la vida a nadie, ni va a cicatrizar un dolor que seguirá latiendo en quienes la quisieron, pero sí va a poner, al menos sobre el papel, un punto final a una pregunta que muchos se habrán hecho en estas semanas: qué pasó realmente aquella mañana en el cruce de Sáenz Peña y El Cano, en San Isidro, donde el auto que manejaba Ernestina Pais terminó embestido por el Tren de la Costa y la pérdida se volvió irreversible.
La respuesta llegó de la mano de la fiscal Carolina Asprella, quien este jueves confirmó que dio por terminado el expediente que llevaba adelante desde el 26 de junio, día del siniestro. La magistrada tomó la decisión después de recibir los resultados de la última pericia que quedaba pendiente, un estudio que, según lo que trascendió, terminó de cerrar el círculo probatorio y dejó sin sustento cualquier hipótesis alternativa a la del accidente.
Qué decía cada prueba
- La pericia accidentológica descartó fallas mecánicas en el vehículo y tampoco encontró indicios de que otra persona hubiera intervenido en el choque.
- El examen toxicológico realizado al cuerpo de Pais confirmó que no había alcohol ni sustancias prohibidas en sangre al momento del impacto.
- La autopsia estableció que la causa de muerte fue un severo traumatismo de cráneo producido por el impacto del tren contra el automóvil.
- Las cámaras de seguridad y la pericia planimétrica completaron el cuadro, permitiendo reconstruir la dinámica del siniestro sin dejar zonas grises.
Como verán, no quedó ningún cabo suelto ni ninguna línea abierta que justifique seguir investigando. La fiscal, con esos elementos sobre la mesa, entendió que no había imputados ni había motivos para sostener una pesquisa hacia terceros, y resolvió el cierre. En los hechos, esto significa que el caso no generará proceso penal alguno: lo que ocurrió fue tratado, desde el punto de vista judicial, como un hecho desgraciado pero accidental, sin responsables punibles.
A mí, que llevo años contando historias de escenarios, cámaras y estudios, este tipo de resoluciones me recuerda a esos episodios que uno cubrió en los noventa, cuando todavía se pensaba que detrás de cada tragedia urbana había siempre un culpable anónimo al que se podía señalar. La investigación de hoy, con sus pericias cruzadas y sus cámaras como testigos fríos, demuestra cuánto cambió el modo de buscar la verdad, aunque esa verdad siga siendo tan dolorosa como la pregunta inicial.
Ernestina, para los que la seguimos desde sus primeros pasos en televisión y en el teatro independiente, no era solo un nombre en una agenda de policiales: era la chica de la sonrisa amplia, la que sabía sacarse de encima las preguntas incómodas con una ironía que nos dejaba a todos pensando. Por eso, más allá de lo que digan los peritos, lo que a mí me queda como lector y como cronista es la sensación de que la Justicia hizo su parte al reconstruir lo que pasó, y de que ahora le toca a la memoria de Ernestina hacer la suya, esa que se construye con los afectos y no con los expedientes.
“Si alguien me pregunta qué aprendí escribiendo esta nota, le digo lo de siempre: que hay accidentes que no se explican del todo aunque estén explicados, y que la mejor forma de honrar a quien se va es contar la verdad con respeto, sin exagerarla y sin recortarla. Les recomiendo, si quieren conocer más sobre su trayectoria, buscar los ciclos en los que Ernestina participó hace ya varias décadas, porque ahí se entiende mejor quién fue y por qué su ausencia todavía pesa.”Aníbal Benítez, Cultura y espectáculos
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