La bola negra, la película personal de los Javis, llega el 25 de septiembre a las salas españolas
Tras los premios en Cannes y Toronto y la elección para competir por el Oscar a mejor película internacional, el nuevo film de Javier Calvo y Javier Ambrossi se prepara para su desembarco en la cartelera de España.
Yo no me olvido del viejo chamamé que dice que todo tiempo pasado fue mejor, y cada vez que un film cruza fronteras y vuelve a su casa con premios bajo el brazo, me agarra esa sensación de que el cine, cuando se hace desde lo más íntimo, siempre encuentra público. Eso es lo que está pasando con La bola negra, la película que firman juntos Javier Calvo y Javier Ambrossi, los Javis como les gusta llamarse a sí mismos, y que el próximo 25 de septiembre finalmente va a poder verse en las salas de cine de España, después de un recorrido internacional que ya arrancó con varios motivos para celebrar.
La historia que cuentan estos directores tiene, además, un costado entrañable que ellos mismos se encargaron de remarcar al hablar del estreno. Después de que el público del Festival de Toronto los galardonara con el premio del público, los realizadores dejaron por escrito una reflexión que, a mi entender, define bien el espíritu de la película: "Es una película profundamente personal, pero también lleva un mensaje sobre la importancia y la necesidad de expresar quién eres". Son palabras que no quedan en el aire, porque la cinta entera parece estar construída alrededor de esa idea de poner en palabras y en imágenes aquello que uno muchas veces se guarda adentro.
Un recorrido de festivales que arrancó con pie derecho
Para entender la dimensión de lo que se viene, conviene repasar lo que ya pasó. La bola negra no apareció de la nada en la cartelera: primero los directores se subieron al escenario del Festival de Cannes a buscar el premio a mejor dirección, un reconocimiento que lleva el nombre de dos de los realizadores más observados del cine español de los últimos tiempos, y que llegó de la mano de un jurado que, claramente, vio en su propuesta algo distinto y valioso.
Después llegó el turno del público canadiense, y otra vez el resultado fue favorable: el premio del público en Toronto terminó de confirmar que la película no sólo interesaba a la crítica especializada, sino que también conectaba con la gente común que se sentaba en las butacas a verla. Es esa combinación de premio a la dirección y premio del público la que, a mi modo de ver, mejor cuenta cómo funciona esta propuesta: arriba, por su manufactura cinematográfica; abajo, por la emoción que despierta en quien la mira.
“Saber que el público ha conectado con ella y la ha hecho suya es el mayor regalo que podíamos recibir. Muchas gracias.”Javier Calvo y Javier Ambrossi
España la eligió para ir por el Oscar
A ese trayecto se le suma, además, una decisión institucional que no es menor: La bola negra fue elegida para representar a España en la pelea por el Oscar a la mejor película internacional en la 99ª edición de los premios de la Academia de Hollywood. Vale la pena aclararlo, porque muchas veces se confunden los términos: ser seleccionada como representante del país no es lo mismo que estar nominada, sino que es el primer paso dentro de un proceso largo en el que la película tendrá que sortear distintas instancias hasta llegar, eventualmente, a la shortlist y, recién después, a la nominación definitiva.
De todos modos, la elección en sí misma ya dice bastante: es la señal de que la Academia de Cine española consideró que esta era la propuesta más fuerte del año para competir en una categoría históricamente difícil, donde el cine ibérico ha tenido presencia pero también ha sabido hacerse respetar. Para los Javis, además, significa seguir agrandando un lugar de exportación que ya venían construyendo desde sus trabajos anteriores, ese tándem creativo que los convirtió en una especie de rara avis del cine de autor con llegada masiva.
Qué mirar cuando se elija butaca
- La fecha de estreno en España: 25 de septiembre en las salas comerciales.
- Los premios cosechados: mejor dirección en Cannes y premio del público en Toronto.
- La representación española en la categoría de mejor película internacional de los Oscar 99.
- El carácter personal del relato, donde la identidad y la necesidad de expresarla ocupan el centro de la historia.
Si me preguntan a mí qué es lo primero que miro cuando tengo que decidir qué película ver en el cine, suelo responder casi siempre lo mismo: prefiero aquellas historias que se nota que le salen al director desde un lugar verdadero, aunque sea incómodo, aunque duela un poco. Y por todo lo que dejaron trascender los propios Calvo y Ambrossi, La bola negra parece entrar de lleno en esa categoría, la de esas cintas que uno sospecha que se hicieron porque había algo adentro que pujaba por salir y no se bancaba el silencio. Así que mi recomendación, sin vueltas, es que cuando el 25 de septiembre se acerque, le reserven una tarde o una noche a esta película, se acerquen al cine más cercano y se dejen llevar por la historia que estos dos cuentan: a veces, las mejores funciones son las que nos permiten, aunque sea por un rato, expresarnos un poco a nosotros mismos.
