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Domingo, 11 de octubre de 2026
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La banca argentina perdió 672 filiales en siete años y ya quedan 3.944 en todo el país

El Banco Central de la República Argentina registró el cierre de 672 sucursales desde julio de 2019, una baja del 14,5% en la red física, impulsada por la migración de operaciones a canales digitales y por fusiones corporativas.

Por Rubén ArandaEconomía regional · · hace 1 h
La banca argentina perdió 672 filiales en siete años y ya quedan 3.944 en todo el país

La red de sucursales bancarias en la República Argentina atraviesa un período de contracción sostenida que ya suma siete años consecutivos. De acuerdo con un relevamiento del Banco Central de la República Argentina (BCRA) correspondiente a julio de 2026, el sistema financiero local dispone de las mencionadas 672 filiales menos que en julio de 2019, una merma equivalente al 14,5% de la cobertura física disponible al inicio de la serie. En términos absolutos, el relevamiento indica que en julio de 2026 quedaban en funcionamiento 3.944 sucursales, frente a las 4.616 que operaban en julio de 2019, según consta en el informe dado a conocer por el BCRA.

Un proceso que se aceleró a partir de 2023

El ritmo del ajuste mostró una marcada aceleración en los últimos ejercicios. Las cifras oficiales del BCRA, difundidas en julio de 2026, dan cuenta de que entre 2020 y 2022 las bajas fueron marginales, con descensos de 28 y 2 sucursales respectivamente. A partir de 2023 el recorte cobró mayor magnitud, con 94 locales ese ejercicio, 109 en 2024 y 229 en el último año medido. Esta última cifra representa una caída interanual del 5,5%, la más pronunciada de toda la serie relevada.

Una expresión técnica habitual en la jerga financiera para describir este fenómeno es la de reorganización de la red de atención, es decir, el proceso mediante el cual las entidades reordenan su presencia territorial con el objetivo de optimizar costos y adaptar la infraestructura a la nueva demanda de los usuarios. La explicación central de la poda se encuentra en el comportamiento de la clientela: más del 90% de las transacciones bancarias se canalizan actualmente a través de medios digitales, en tanto que el 80% de los clientes nuevos se incorporan a las entidades sin concurrir a una sucursal. Ante ese escenario, las entidades decidieron consolidar la demanda de un mismo barrio en un único local y proceder al cierre de aquellos puntos de atención que registraban baja afluencia.

El proceso de consolidación territorial se vio reforzado por movimientos corporativos de relevancia. Entre los más significativos se cuentan la adquisición del HSBC por parte del Banco Galicia y la compra del Itaú por parte del Banco Macro, operaciones que derivaron en el cierre de filiales que quedaron a escasa distancia entre sí una vez concretadas las integraciones.

La distribución geográfica de las sucursales restantes

  • Provincia de Buenos Aires: 1.290 filiales plenas.
  • Ciudad Autónoma de Buenos Aires: 597.
  • Santa Fe: 426.
  • Córdoba: 409.
  • Tierra del Fuego: 21.
  • Catamarca: 19.

Las entidades que operan en el mercado local rechazan la lectura de que la poda de la red física constituya una estrategia de abandono del territorio. Una de las principales instituciones financieras del país informó una inversión de 210 millones de dólares en infraestructura tecnológica durante 2026 y anunció un plan de 500 millones de dólares para los próximos tres años, destinado a profundizar un modelo de atención predominantemente digital con respaldo humano para aquellas operaciones que por su complejidad lo requieran.

El impacto del proceso sobre el empleo del sector también resulta considerable. De acuerdo con las cifras que surgen del mismo informe del BCRA, en junio de 2026 trabajaban en la banca argentina 86.795 personas, frente a las 107.026 que empleaba la actividad siete años atrás. La diferencia representa una merma superior a los 20.000 puestos de trabajo registrados en el período considerado.

Hasta el momento no se conoce con precisión cuál será el ritmo de poda de la red física en los próximos ejercicios, dado que los bancos no han difundido estimaciones públicas sobre la cantidad de locales que prevén mantener en funcionamiento una vez concluidas las inversiones tecnológicas anunciadas, ni tampoco detallaron los criterios geográficos que aplicarán para definireventuales nuevos cierres.

RA
Rubén ArandaEconomía regional

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