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Jueves, 5 de noviembre de 2026
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Hotspot del celular: cómo cerrarle la puerta a desconocidos sin complicarte

Compartir la conexión de datos desde el teléfono es muy útil, pero una clave floja o un cifrado viejo pueden dejar entrar a cualquiera. Estos cuatro ajustes, disponibles en Android e iOS, ayudan a controlar quién se conecta, cuánto consume y cuándo queda encendida la red.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · · hace 1 h
Hotspot del celular: cómo cerrarle la puerta a desconocidos sin complicarte

Cuando no hay WiFi a mano, el celular puede convertirse en un módem portátil y prestarle su conexión de datos móviles a la computadora, la tableta o cualquier otro equipo que lo necesite. Es una función cómoda que se activa en pocos pasos, y justamente por eso mucha gente la usa sin mirar nada más. El problema aparece cuando la configuración de seguridad queda como vino de fábrica, porque cualquier persona cercana puede intentar sumarse a esa red sin que el dueño se entere.

La contraseña, primera barrera

El punto de partida es la clave. Una contraseña corta, una fecha de nacimiento o una secuencia obvia son muy fáciles de adivinar, y eso vale tanto para el hotspot como para cualquier otra cuenta. Lo recomendable es mezclar letras mayúsculas y minúsculas, números y caracteres especiales, y no repetir una clave que ya se use en otro servicio, para que una filtración en un lado no abra la puerta en el otro.

Cifrado y nombre de la red

El segundo ajuste está en el protocolo de cifrado. Los teléfonos modernos dejan elegir entre distintos estándares, y WPA3 ofrece una protección mayor que WPA2. Si el celular y los equipos que se van a conectar son compatibles, conviene seleccionarlo. Si no aparece esa opción, WPA2 sigue siendo válido frente a redes abiertas o sin contraseña. Según el fabricante, esta configuración se encuentra dentro de los ajustes de conexión o del punto de acceso personal. Además, el nombre predeterminado de la red suele revelar la marca o el modelo del equipo, así que cambiarlo evita que alguien identifique el dispositivo a simple vista en un lugar público.

  • Usar una contraseña fuerte y distinta a las demás claves.
  • Elegir WPA3 si el equipo lo permite, y WPA2 como alternativa válida.
  • Cambiar el nombre predeterminado de la red.
  • Revisar qué dispositivos están conectados y desactivar el hotspot cuando no se usa.

Revisar la lista de equipos conectados es el tercer control. Si aparece un dispositivo que no reconocés, lo indicado es apagar el hotspot, cambiar la contraseña y volver a habilitarlo solo para los equipos autorizados. El cuarto punto es sencillo pero muchas veces se pasa por alto: dejar la red activa cuando nadie la usa es un riesgo innecesario. Apagarla al terminar reduce las chances de accesos no deseados y además alivia la batería. Algunos modelos permiten programar el apagado automático cuando no hay nadie conectado durante un tiempo determinado.

Por último, vale la pena mirar el consumo de datos. Tanto Android como iOS tienen apartados donde se puede ver cuántos gigabytes se usaron y qué aplicaciones demandaron más información. Si el gasto supera lo que uno espera, puede ser una señal de que algún dispositivo ajeno está aprovechando la conexión. Mi recomendación personal es hacer este repaso cada tanto, sobre todo si el celular es el que sostiene el trabajo o la conexión de otros.

Son ajustes simples, que no requieren conocimientos técnicos avanzados y que pueden hacerse en unos minutos. La pregunta queda flotando para cada lector: ¿tenés configurado el hotspot de tu celular con estas medidas, o lo dejás con los ajustes que vienen por defecto?

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

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