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Jueves, 8 de octubre de 2026
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Gintama, veinte años de un samurai con humorada y espada en la mano

La serie animada basada en el manga de Hideaki Sorachi celebra dos décadas desde su estreno en 2006 y suma 367 episodios que combinan sátira, acción y un Japón alternativo que se ganó un lugar propio en la animación japonesa.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · · hace 5 d
Gintama, veinte años de un samurai con humorada y espada en la mano

Aquel 4 de abril del 2006, cuando la pantalla chica japonesa encendió la primera imagen de Gintama, pocos imaginaban que un samurí de pelo plateado y una alfombra roja que viajaba en el tiempo terminarían siendo, dos décadas después, una de las animaciones más queridas por el público de acá y de allá. Yo todavía estaba fascinado por los cierres de Cowboy Bebop cuando me crucé con esta locura y, te confieso, me atrapó desde el primer chiste: la serie sabe reírse de todo, incluso de sí misma, y eso, a esta altura del partido, vale oro.

La base de todo fue el manga que Hideaki Sorachi empezó a publicar en 2003, en las páginas de la revista Weekly Shonen Jump. La historia de Gintoki Sakata, un samurai venido a menos que regentea una agencia de negocios poco ortodoxa en un Japón invadido por extraterrestres, completó su recorrido principal en 2019, después de 77 volúmenes. Esa es la columna vertebral de la que después brotaron series animadas, películas, especiales y hasta versiones con actores reales, una expansión que el propio Sorachi, según contó en una presentación en Tokio, no había calculado cuando arrancó la adaptación.

Una trayectoria en varias etapas

  • Serie original: se emitió desde 2006 hasta 2010, con 201 episodios, y es la pieza fundacional de todo lo que vino después.
  • Segunda tanda: Gintama' volvió a la pantalla en 2011 y agregó otros 51 capítulos al recorrido.
  • Gintama°: la tercera entrega sumó 51 episodios más y consolidó al elenco en su formato definitivo.
  • Gintama. (punto): la serie de 2017, con 25 episodios, cerró el arco principal en televisión y dejó la franquicia en 367 capítulos en su recorrido animado.

Si uno suma las distintas series que forman el recorrido animado principal, el número redondo que suele aparecer es el de 367 episodios, una cifra que el propio material de base destaca y que no es un detalle menor: estamos hablando de una de las franquicias más extensas de la animación japonesa de los últimos veinte años, comparable en duración a varias series de largo aliento del género shonen, pero con un ADN muy particular, hecho de humor absurdo, parodia y momentos de una carga emocional inesperada.

El crecimiento de la marca contrastó de lleno con las expectativas del propio Sorachi. En una presentación en una sala de cine de Tokio, el autor recordó que, cuando arrancó el proyecto animado, su horizonte era más bien corto: le alcanzaba con encontrar un equipo dispuesto a trabajar con él y pasarla bien, aunque la serie no durara demasiado. También admitió que había calculado sus ingresos sobre todo a partir del manga, sin imaginar el envión económico que iba a traer la animación. Dos décadas después del debut, Gintama es una saga con series, especiales lanzados en formato hogareño, recopilatorios y cuatro largometrajes para cine, además de adaptaciones con actores, una expansión que le cambió el escenario financiero al propio Sorachi.

Lo que distingue a Gintama de otras series largas es, a mi entender, esa libertad para pasar de un gag descabellado a una pelea con espadas de las que te dejan sin aire, sin pedir permiso y sin que el relato se resienta. El Japón alternativo que propone la serie, con los Amanto, esos extraterrestres que conviven con samuríes y yokais, es el patio de juegos perfecto para que Sorachi y su equipo se rían de la política, del cine, de la propia industria del anime y de los códigos del género histórico, todo en el mismo capítulo. Esa amplitud de registros es la que le permitió sostenerse en el tiempo sin volverse repetitiva.

Si nunca la viste y te animás a empezar, mi recomendación es que vayas sin manuales y sin esperar el primer capítulo solemne: Gintama se disfruta más cuando uno se entrega al disparate. Y si ya la recorriste, este aniversario es una buena excusa para volver a ese Tokio alternativo y reencontrarte con Gintoki, Katsura y la pandilla de la Yorozuya, que seguro te están esperando con una taza de té y un comentario fuera de lugar. Después me contás.

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

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