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Gates cambia el tono y le pide a la sociedad que se siente a la mesa de la inteligencia artificial

El cofundador de Microsoft publicó un memorándum donde advierte que el avance de los modelos de IA ya corrió más rápido que el debate público y reclama que el tema deje de ser patrimonio exclusivo de las empresas tecnológicas.

Por Tomás GaunaTurismo y esteros · 5 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Amanece en Buenos Aires y mientras la ciudad todavía está en silencio me llega, vía redes, un video de algo más de diez minutos en el que Bill Gates se planta frente a la cámara con una cara que no es la del optimista de siempre. El cofundador de Microsoft, acostumbrado a defender los avances tecnológicos con entusiasmo casi evangelizador, acaba de publicar un extenso memorándum donde cambia el tono y, por primera vez en mucho tiempo, dice en voz alta lo que varios vienen susurrando: que la inteligencia artificial puede terminar haciendo más daño que bien si la sociedad no se hace cargo de regularla.

El punto central del texto no es un número, ni un modelo nuevo, ni una promesa de productividad. Es más simple y a la vez más inquietante: para Gates, los sistemas de IA avanzaron a una velocidad que superó las expectativas de la mayoría de la gente, y esa brecha entre el ritmo tecnológico y el debate público es, en sí misma, un riesgo.

Un debate que se cocina puertas adentro

"Me sorprende la falta de participación fuera de la industria en cuanto a los problemas que se plantearán y cómo evitar o minimizar los posibles efectos negativos de la IA", afirma Gates en su mensaje, y la frase funciona como una autocrítica indirecta a todo el ecosistema que él ayudó a construir. Porque durante años la discusión sobre inteligencia artificial fue patrimonio casi exclusivo de empresas como Microsoft, Google u OpenAI, más algunos laboratorios universitarios y think tanks del norte global.

“Me sorprende la falta de participación fuera de la industria en cuanto a los problemas que se plantearán y cómo evitar o minimizar los posibles efectos negativos de la IA.”Bill Gates

El empresario reconoce que todavía hay quienes creen que los sistemas verdaderamente avanzados están a varias generaciones de distancia. Él no comparte esa lectura. Considera, y así lo dejó escrito, que varios de los desafíos más complejos podrían llegar antes de lo previsto, y que por eso la conversación no puede seguir concentrada en quienes escriben el código.

Quién tiene que sentarse a la mesa

Gates aclara que el objetivo no es frenar la innovación, y ahí está la otra cara del memorándum. A pesar del tono de alerta, no abandona su costado de tecnólogo esperanzado. Menciona herramientas basadas en inteligencia artificial para asistir a agricultores golpeados por el cambio climático y vuelve a poner sobre la mesa el viejo sueño de acelerar descubrimientos científicos en salud, incluyendo avances contra enfermedades como la malaria, que siguen golpeando con fuerza en amplias regiones del mundo.

El propio Gates reconoce que esta mirada más cauta representa un giro respecto de su optimismo habitual y admite, sin rodeos, que existe la posibilidad concreta de que los efectos negativos superen a los positivos si no aparecen mecanismos de control serios. También dice, y vale la pena destacarlo, que no tiene todas las respuestas y que varios de los problemas van a requerir un trabajo colaborativo entre personas con saberes muy distintos, algo que, viniendo de una de las figuras más poderosas del sector, no es un detalle menor.

Yo lo leí como un llamado de atención que podría haber firmado cualquiera de los que vienen alertando sobre el tema desde afuera del negocio, pero que cobra otro peso cuando lo dice alguien que construyó buena parte del software que usamos todos los días. Es como si el dueño de la fábrica pidiera, por primera vez, que se coloquen controles municipales en su propia planta. Si te interesa seguir el tema, te recomiendo empezar por el video original que Gates difundió en sus redes y, si te dan los tiempos, leer el memorándum completo: es denso, pero está escrito con la intención clara de que lo entienda alguien que no trabaja en tecnología. Y si andás por la zona de Palermo, el café de esquina de Honduras y Malabia sigue siendo un buen lugar para abrir la notebook y discutirlo con un amigo. Te invito a sumarte al debate, porque, como bien señala Gates, esta conversación ya no puede quedar encerrada entre cuatro paredes de oficina en California.

TG
Tomás GaunaTurismo y esteros

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