Felipe Fort se animó a cantar frente a cámara y le pidió a sus seguidores que lo acompañen con consejos
El hijo de Ricardo Fort, que ya había mostrado un punteo con guitarra eléctrica, ahora se grabó interpretando un tema romántico y reconoció que todavía le cuesta. Pidió recomendaciones a su audiencia.
Les confieso algo antes de arrancar: cada vez que un pibe joven se planta frente a una cámara y dice "me cuesta pero quiero mejorar", uno no puede menos que recordarse a sí mismo en esa misma edad, con la guitarra en la mano y la voz todavía desconfiada de su propio sonido. Algo de eso, precisamente, fue lo que pasó esta semana en las historias de Instagram de Felipe Fort, que a sus 22 años decidió mostrarle al mundo su primera vez cantando en cámara y, lejos de esconderse, abrió la puerta para que su propia comunidad lo ayudara a pulirse. La grabación lo muestra interpretando una canción romántica mientras rasguea la guitarra, en un clima íntimo, de esos que uno imagina filmados a la noche, con la luz baja y la voluntad a tope.
El muchacho acompañó el video con un texto breve y directo, de esos que no admiten doble lectura: "Primera vez cantando en cámara, todavía me cuesta pero quiero mejorar. ¿Alguna recomendación, gente?", escribió. Y esa pregunta, lanzada al vacío de las redes, terminó siendo casi una declaración de principios, porque Felipe, a quien muchos conocen por ser el hijo menor de Ricardo Fort, eligió mostrarse en proceso, sin maquillar lo que todavía le falta, y en lugar de resguardarse detrás del apellido o de un productor, le puso el pecho a la pantalla y pidió compañía.
Un proceso que ya venía sonando
Lo de ahora no nació de un día para el otro. Hay un hilo conductor que se remonta apenas unas semanas atrás, cuando en febrero de este mismo año Felipe había compartido en la misma red social una sesión con guitarra eléctrica: primero un punteo, después unos acordes, y otra vez la misma pregunta flotando en el aire, "¿algún consejo?", como si supiera que aprender un instrumento o animarse a cantar no es cosa de uno solo, sino algo que siempre se construye con la mirada del otro. La diferencia es que en aquella oportunidad la guitarra hablaba sola, y en esta nueva grabación se le sumó la voz, que es, como bien sabe cualquiera que haya intentado cantar frente a un micrófono, donde aparece la verdadera vulnerabilidad.
“Primera vez cantando en cámara, todavía me cuesta pero quiero mejorar. ¿Alguna recomendación, gente?”Felipe Fort, en sus historias de Instagram
El tema que eligió es de esos que hablan de la ternura y la cercanía en una relación amorosa, y quizá por eso le calza tan bien a este momento de su vida, donde cada paso que da lo expone a una audiencia enorme y, al mismo tiempo, lo obliga a sostener lo que siente con algo más que palabras. Reconocer las dificultades que todavía encuentra al cantar no es un signo de debilidad; al contrario, es exactamente lo que hace un artesano cuando sabe que la mejor manera de crecer es mostrar la costura antes de pulirla.
De la pasarela del subte al living de Instagram
No es la primera vez que Felipe se anima a cruzar el umbral de lo artístico delante de la gente. En marzo de 2025 debutó como modelo en BAFWEEK, cuando la marca Bulbenny llevó la pasarela a los vagones de la línea H del subte porteño y mezcló prendas con una performance que sorprendió a más de un pasajero. Ahí estaba él, con apenas 21 años, sumándose a una propuesta que parecía de otro planeta para el andén de siempre. Si en aquella oportunidad se subió a un vagón con luces de pasarela, ahora se sienta en su pieza con la guitarra en la falda y deja que la cámara registre lo que sale. Son dos lenguajes distintos pero la misma búsqueda: encontrar un lugar propio en el escenario público.
- Animarse a mostrar el proceso, incluso con errores, en lugar de esperar el resultado perfecto.
- Grabarse con frecuencia para escuchar la propia voz con distancia y detectar qué ajustar.
- Pedir devolución a personas de confianza antes de exponerse a una audiencia masiva.
- Tomar clases o seguir a un referente que sirva de guía para no quedarse girando en círculo.
- Paciencia: cantar frente a cámara es una habilidad que se construye de a poco, como cualquier oficio.
Si me permiten el consejo de viejo periodista que todavía se emociona con estas cosas, le diría a Felipe algo muy sencillo: siga mostrándose así, con la guitarra desafinada y todo, porque la mejor versión de un músico no es la que nunca falla, sino la que se atreve a fallar en público y vuelve al día siguiente a probar de nuevo. Las redes, que muchas veces son un tribunal, también pueden ser la mejor escuela cuando uno decide usarlas para preguntar en vez de para exhibirse. Y a ustedes, que me leen cada semana, los dejo con la pregunta que el propio Felipe les dejó a sus seguidores: ¿qué consejo le darían a alguien que se planta por primera vez frente a la cámara para cantar? Yo, mientras tanto, me quedo tarareando esa canción que él eligió y recordando que, en este oficio de escribir y de cantar, lo más lindo siempre es empezar.
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