Saltar al contenido
Lunes, 2 de noviembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Deportes ›
Deportes /

Entre el miedo a resbalar y la regla: el día que Ugo Carabelli se fue de Guayaquil

El argentino abandonó los cuartos de final, fue descalificado y después pidió disculpas. Qué dijo, qué perdió y por qué la cancha estuvo en el centro de todo.

Por Damián AñazcoDeportes · · hace 2 h
Entre el miedo a resbalar y la regla: el día que Ugo Carabelli se fue de Guayaquil

Hay frases que se escuchan en cualquier cancha de barrio: «seguí, que no pasa nada». En Guayaquil, esa frase no alcanzó, y el partido terminó de la peor manera posible para Camilo Ugo Carabelli.

El tenista argentino, número 75 del mundo, enfrentaba en cuartos de final al brasileño Joao Lucas Reis da Silva (186°). El marcador estaba 5-5 en el primer set cuando decidió abandonar. La supervisión lo descalificó y su rival avanzó a semifinales tras 49 minutos de juego sin que se completara el parcial.

Su descargo en Instagram

“«Mi reacción fue mala y, sinceramente, no estaba pensando con claridad en ese momento».”Camilo Ugo Carabelli

En la misma historia aclaró que no buscaba excusarse. Reconoció que se equivocó en la forma de manejar la situación y admitió que no atendió los llamados del juez de silla cuando le pidió que volviera a la cancha. Según explicó, nunca quiso irse de ese modo, pero sentía que seguir jugando en esas condiciones era un riesgo. También agradeció el trabajo de los organizadores para mantener las canchas en buen estado pese a la lluvia y pidió disculpas a ellos y al público.

Lo que se llevó

  • Pérdida de 12 puntos en el ranking.
  • Cerca de 3.000 dólares en premios de la ronda de cuartos.
  • Una descalificación que dejó a su rival en semifinales.

Lo de Ugo Carabelli no fue un caso aislado. Días antes, Alex Barrena discutió con el juez de silla por reiterados resbalones y, en el tie-break del primer set, cuestionó en voz alta si estaban dadas las condiciones para jugar. Su protesta quedó dentro del juego y no terminó en descalificación. Yo lo veo como un termómetro: la superficie estaba haciendo lo suyo y los jugadores lo sentían en el cuerpo.

Y acá viene lo humano. Uno puede entender la angustia de sentir que el piso no responde, y también puede entender que la regla existe para algo. Ugo Carabelli lo dijo con sus palabras: se equivocó en la forma. Para muchos lectores que alguna vez se pelearon con una cancha mojada, esa confesión pesa más que cualquier puntaje.

DA

Te puede interesar