En Zapala sortearán 531 lotes con pago en hasta 24 cuotas: cómo anotarse y qué condiciones hay que cumplir
El municipio lanzó el loteo Malvinas Argentinas, con 486 terrenos para viviendas y 45 para comercios. La primera etapa privilegia a quienes se inscribieron hasta fines de 2022. El anticipo será del 30% y cada cuota no podrá superar el 30% de los ingresos del adjudicatario.
Me lo cruzo a Daniel, 53 años, en la cola de la farmacia y me lo cuenta con esa mezcla de esperanza y desconfianza que conozco bien. “Llevo años escuchando que va a salir algo en Zapala”, me dice, mientras acomoda la bolsa con los medicamentos. “Ahora parece que esta vez va en serio, pero uno ya no sabe qué creer”. Lo entiendo perfecto, porque cada vez que un municipio anuncia un sorteo de lotes, en cualquier pueblo del país la conversación se prende en la misma pregunta: ¿quién puede entrar, cuánto sale y en cuántidas cuotas se paga. La respuesta ahora la está escribiendo el intendente Carlos Koopmann, y por estas horas recorre las mesas de los cafés de la ciudad neuquina con la misma velocidad con la que se comparte un audio de WhatsApp.
Un loteo pensado cerca del monumento a Malvinas
El nuevo desarrollo se llama loteo Malvinas Argentinas y estará sobre el Acceso Fortabat, a pasos del monumento al Soldado de Malvinas, según detallaron fuentes municipales. En total son 531 terrenos: 486 se reservarán para viviendas familiares y 45 quedarán habilitados para locales comerciales. En el predio ya empezaron los trabajos de movimiento de suelo y apertura de calles, así que no se trata de un anuncio en el aire: la tierra, literalmente, ya se está moviendo.
- 486 lotes para viviendas familiares.
- 45 lotes destinados a locales comerciales.
- Acceso Fortabat, cerca del monumento al Soldado de Malvinas.
- Anticipo del 30% del valor del terreno.
- Financiación en hasta 24 cuotas.
- Cada cuota con tope del 30% de los ingresos del adjudicatario.
La primera etapa del sorteo está pensada, en criollo, para los que ya vienen esperando. Podrán participar quienes se hayan inscripto en el registro de aspirantes del municipio hasta el 31 de diciembre de 2022, siempre que aprueben el resto de los requisitos. Si después de esa primera instancia quedan lotes sin adjudicar, se abrirá la convocatoria a personas que se inscriban más tarde. Esa decisión también la terminará de definir el Concejo Deliberante cuando trate la ordenanza.
Quiénes quedan afuera del sorteo
El proyecto es exigente, y está bien que lo sea, porque la idea es que la tierra llegue a familias que de verdad la necesitan. Quedarán excluidos quienes tengan en la provincia de Neuquén otro terreno o inmueble con el mismo destino, o sean adjudicatarios de una vivienda de un plan, esté ya habitada o a punto de serlo, aunque no tengan todavía la escritura. Tampoco podrán participar quienes hayan recibido un lote municipal en los últimos 15 años. Y menos aún quienes figuren en los registros provinciales de Deudores Alimentarios ni en los de Violencia Familiar y de Género. En estos temas, con la ñande reko, esta manera de entendernos que aprendimos de los mayores, no se negocian: la prioridad la tienen las familias que cuidan.
Para acceder, además, habrá que probar arraigo. Los argentinos nativos deberán acreditar al menos dos años de residencia en Zapala. Quienes estén naturalizados necesitarán cinco años de residencia y dos años de ciudadanía efectiva. Los extranjeros, en tanto, tendrán que mostrar diez años de residencia en la ciudad. Todo se analiza caso por caso, y la letra chica se terminará de pulir en el Concejo Deliberante, donde el intendente confirmó que enviará el proyecto de ordenanza para su tratamiento.
“El municipio y la provincia van a financiar juntos las obras de agua, electricidad, cloacas, cordón cuneta y la mensura. Los sorteos van a ser públicos, con escribano, y van a ir avanzando por sectores a medida que se terminen los servicios.”Carlos Koopmann, intendente de Zapala
Vuelvo a Daniel en la puerta de la farmacia, ajustándose el camperón contra el frío patagónico. Le pregunto qué va a hacer cuando salga la inscripción. “Me voy a anotar, ¿qué otra cosa me queda?”, me responde, con una sonrisa cansada. En pueblos como Zapala, donde las familias esperan durante años la posibilidad de tener un lote propio, cada anuncio así se mide menos en ladrillos y más en promesas que empiezan a tomar forma. Esta vez, al menos, ya hay calles trazadas en el barro y un proyecto de ordenanza camino al Concejo. No es poco: en estos tiempos, es casi un lujo.
