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El IPC de agosto perforaría el piso del año y se ubicaría entre 1,4% y 1,8%, según las consultoras

El INDEC difunde este jueves el índice de precios al consumidor. De confirmarse las estimaciones privadas, se trataría de la variación mensual más baja de 2026, con una incidencia decisiva de la salida del receso invernal y de una menor presión en los alimentos.

Por Rubén ArandaEconomía regional · 10 de septiembre de 2026 · hace 2 h

Una desaceleración que las consultoras privadas venían anticipando en sus relevamientos semanales se encamina a quedar reflejada en el índice de precios al consumidor (IPC) que el INDEC difundirá este jueves, a las 16 horas. Para agosto, las estimaciones de las firmas que siguen la evolución de los precios minoristas se ubican en un rango de 1,4% a 1,8%, por debajo del 2,1% registrado en julio. De confirmarse, la lectura mensual se convertiría en la más baja de 2026, en un contexto en el que el Gobierno busca consolidar un proceso de desinflación que, según los datos disponibles, todavía muestra ritmos anuales elevados.

El dato previsto para agosto es inferior al 2,1% de julio y al 1,9% de junio, los dos registros inmediatamente anteriores. Para encontrar una variación mensual menor, de acuerdo con las series oficiales, hay que retroceder hasta junio de 2025, cuando el IPC marcó 1,6%. En otras palabras, las consultoras están señalando que el octavo mes del año cerraría con el indicador más contenido en casi quince meses, un movimiento que en el ámbito del análisis económico se interpreta como una señal de que las presiones estacionales y de algunos rubros específicos perdieron fuerza relativa.

Los dos motores de la baja

El primero de los factores que explican la desaceleración es de carácter estacional. Durante el receso invernal, los pasajes de avión, tren y colectivo, los hospedajes en centros turísticos y las entradas a parques de entretenimiento suelen registrar subas pronunciadas que presionan al índice general hacia arriba. Cuando termina julio y se reanuda la actividad habitual, esas categorías tienden a ceder, lo que genera un efecto arrastre a la baja en agosto. Se trata de un comportamiento estacional conocido y, por lo tanto, previsible dentro del calendario de precios.

El segundo factor es la moderación en el rubro alimentos. Luego de varios meses con alzas semanales cercanas al 0,5%, el ritmo se redujo a 0,3% en las primeras semanas de agosto, de acuerdo con los relevamientos de las consultoras, para luego volver a 0,5% en la última semana del mes. En el promedio del período, el rubro cerró con una suba aproximada de 1,1%, por debajo del 2% que había mostrado en julio. La dinámica responde, en parte, a una mayor estabilidad en los precios de los productos de la canasta básica y a una oferta más holgada de frutas y verduras en los mercados de cercanía.

  • Carnés y derivados: 3,7% de aumento hacia el final del mes, el rubro de mayor presión dentro de alimentos.
  • Frutas: 2,9% de suba, con impacto sobre las familias que concentran su consumo en productos frescos.
  • Pescados: 2,4% de incremento, en un rubro de consumo más acotado pero con marcada sensibilidad estacional.

El analistas del sector consultados por las consultoras señalan que, aun con la desaceleración de agosto, la inflación acumulada en 2026 se ubicaría en torno al 21%, mientras que la variación interanual se acercaría al 33%. En julio, la comparación interanual había sido de 19,3%, lo que muestra un repunte en la base de comparación producto de los registros más altos de mediados de 2025. En términos técnicos, el indicador mensual da señales de moderación, pero el indicador anual todavía refleja el arrastre de los meses previos, un dato relevante para evaluar la evolución real del poder adquisitivo de los salarios.

De todos modos, el dato concreto del INDEC y su desagregado por capítulos recién se conocerán este jueves. Hasta entonces, persiste la incógnita sobre si la desaceleración se sostendrá en septiembre, un mes en el que suelen aparecer presiones puntuales vinculadas a servicios estacionales y a la dinámica de los alquileres. Lo que todavía no se sabe es si la salida del receso invernal alcanzará para mantener el IPC en el rango más bajo del año o si los rubros que mostraron subas pronunciadas hacia fines de agosto —como carnes, frutas y pescados— terminarán por filtrarse al índice general y limitarán la baja esperada.

RA
Rubén ArandaEconomía regional

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