Don Julio, en números: cuánto sale comer en la parrilla de Palermo según la carta que se viralizó
Una turista compartió el menú de la casa fundada por Pablo Rivero y los valores vuelven a poner bajo la lupa la relación entre lo que se paga por el plato y lo que efectivamente se sirve en el plato.
Una visitante que pasó por la parrilla de Palermo Sojos publicó que muchos son los que se acercan al barrio porteño con el mismo cálculo bajo el brazo: cuánto cuesta realmente sentarse a comer en Don Julio, el local fundado en 1999 por Pablo Rivero y referente clásico de la escena carnívera argentina. Las fotos que circulan en redes sociales de la carta permiten reconstruir, plato por plato, los valores que se manejan en esa casa que ofrece carnes de animales Aberdeen Angus y Hereford alimentados a pasto.
Antes de meterse de lleno en los cortes, conviene repasar las entradas y los acompañamientos, porque el gasto total depende tanto del plato principal como de lo que se le suma alrededor. En las imágenes compartidas, las empanadas de carne cortada a cuchillo aparecen a $13.000, la provoleta estacionada sale $27.000 y las papas fritas, $19.000. Para tomar, las cervezas arrancan en $13.000 y los vinos por copa, en $17.000.
Los cortes, de menor a mayor
- Bife de cuadril: $99.000.
- Ojo de bife: $101.000.
- Vacío de fino: $104.000.
- Bife de chorizo mariposa: $104.000.
- Entrecot: $112.000.
- Asado de tira: $112.000.
- Bife de lomo: $113.000.
Las achuras presentan valores variados: la morcilla cuesta $7.000; los riñones, $39.000; y los chinchulines de novillo, $48.000. Las mollejas de corazón trepan a $113.000 y la degustación de achuras alcanza los $181.000. Son los importes que se observan en las imágenes difundidas por la visitante.
Lo que dice el ojo de bife y lo que dice la balanza
Para comparar esos precios con los de otra parrilla de Palermo, el tamaño de cada porción resulta decisivo y cambia por completo la lectura de la cuenta final. En el bife de chorizo ancho, Don Julio cobra $97.000 por 500 gramos, equivalentes a $194.000 por kilo. En el otro local, una porción de 800 gramos cuesta $100.600, es decir, $125.750 por kilo. Aunque los valores por plato son cercanos, la diferencia de gramaje hace que la cuenta por kilo se invierta.
La comparación también muestra matices en las achuras: las mollejas cuestan $80.900 en el otro restaurante y los chinchulines, $33.700. Los riñones muestran la relación inversa, ya que allí salen $41.700 frente a los $39.000 de Don Julio. La comparación tiene una limitación que el propio material reconoce: no todas las porciones tienen el mismo gramaje, por lo que la foto del ticket puede engañar si no se pasa por la balanza mental de cada comensal.
La turista calificó su experiencia con cinco estrellas, destacó la comida, la atención y el ambiente y aclaró que el lugar requiere reserva previa. Más allá de los números, la discusión que deja la nota vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que cualquier comensal debería hacerse antes de elegir dónde sentarse: qué pesa más en el presupuesto, si el precio del corte, el tamaño real de la porción o el costo acumulado de entradas, acompañamientos y bebidas.
