Cristiano se enojó y se fue a su casa: Portugal ganó sin él y Messi se despachó en el Monumental
Ronaldo no ingresó frente a Noruega y se marchó de la concentración tras denunciar un acuerdo incumplido. Del otro lado del mapa, Messi cerró la tarde con un penal y dos asistencias ante Benín.
Mirá, lo de Cristiano Ronaldo ya parece una novela escrita en capítulos de tres minutos. Portugal le ganó 2-1 a Noruega en el estadio do Dragão por la Nations League y él se quedó con el buzo puesto los noventa. Calentó durante media hora en el banco, el cuerpo técnico lo miró, lo pensó, y nada: ni una sola camiseta al hombro. Después agarró la mochila y se fue de la concentración como quien se levanta del banco de la cancha y se va antes del final.
La versión del crack
El delantero sacó un comunicado y dijo lo que tenía que decir: que había arreglado con el entrenador Jorge Jesus jugar treinta minutos y que esa promesa no se cumplió. Por eso se mandó a mudar. En el mismo texto aseguró que tanto la Federación Portuguesa como el propio técnico le habían pedido que se quedara en la selección, y que lo del partido fue la primera vez que le dejaron la promesa en el tintero. Cerró con un pedido directo a los hinchas: créanme, esta es la pura verdad.
- Acuérdense del sobrenombre del portugués en la fecha: lo vamos a llamar Don Promesa Cumplida, aunque esta vez no le salió.
- Acá no se mueve nadie: ningún club europeo salió a poner dólares en la mesa por él.
- El poste de PeGu es siempre el mismo: lo que dice Cristiano, Cristiano.
- El gol portugués lo metió otro: Gonçalo Ramos, que ya le pisa los talones al banco.
- El gol noruego fue de Haaland, al que ya le dicen el Vikingo del Gol.
Messi, en modo homenaje
Del otro lado del charco, en Buenos Aires, la tarde fue otra película. Messi se despidió de la selección argentina con un partido ante Benín en el Monumental y se despachó con un gol de penal y dos asistencias. Antes del pitazo, los tres hijos del Diez lo acompañaron al campo mientras su madre y su esposa miraban desde la tribuna. La cancha, como era de esperar, se llenó de emoción.
La diferencia entre uno y otro se nota a kilómetros. Mientras Ronaldo se va armando liós por media hora que no le dieron, Messi se retira entre aplausos, familia en cancha y una cosecha de goles que invita a soñar. Y ojo: los dos ya tienen sus Eurocopas y sus Copas América en el museo. Lo que cambia es cómo se eligen las salidas.
“Créanme, esta es la pura verdad.”Cristiano Ronaldo, en su comunicado
Lo que quedó flotando en el aire del Dragão es la pregunta del millón: ¿cuánto vale un pacto entre un técnico y un jugador cuando se trata de minutos en la cancha? Porque si el acuerdo existió y se rompió, lo de Ronaldo no fue un capricho, fue un plantón. Y si no existió, lo del comunicado fue un autogol que ni el VAR lo salva.
Tabla de posiciones de la fecha, en una línea, como pide la tradición de la cantina: Portugal 2, Noruega 1, Ronaldo 0, Messi 3 (un gol y dos pelotas servidas), y la novela del fútbol europeo y sudamericano, abierta otra semana más.
