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Jueves, 8 de octubre de 2026
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Créditos al consumo bajo la lupa: tasas en torno al 90% y mora de familias en 12,9%

Bancos y fintech estrechan las condiciones para préstamos personales y tarjetas; los hipotecarios crecen por encima de la inflación

Por Rubén ArandaEconomía regional · · hace 11 d
Créditos al consumo bajo la lupa: tasas en torno al 90% y mora de familias en 12,9%

Un total de 12,9 por ciento. Ese es el indicador de mora de los créditos otorgados a las familias argentinas, según el Informe sobre Bancos que difunde el Banco Central de la República Argentina. La cifra, que expresa la proporción de la cartera irregular sobre el total financiado a hogares, se convirtió en uno de los argumentos centrales que las entidades bancarias y las compañías fintech esgrimen para restringir el acceso a nuevos préstamos y para limitar las actualizaciones de los márgenes disponibles en las tarjetas de crédito.

El endurecimiento de las condiciones crediticias se percibe con nitidez en dos frentes simultáneos: los préstamos personales y las financiaciones mediante tarjeta. De acuerdo con lo expuesto por Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, las propuestas de financiamiento para consumo se concentran hoy en aquellos clientes que exhiben los mejores antecedentes de pago, al tiempo que las entidades moderaron sus planes comerciales y concentran sus esfuerzos en la recuperación de los deudores con dificultades para cumplir con sus compromisos.

Tasas que duplican con holgura la inflación

Incluso para los perfiles con calificación crediticia más alta, la tasa nominal anual de los préstamos personales se ubica en torno al 60%, mientras que el costo financiero total —es decir, la carga efectiva que asume el deudor una vez incorporados comisiones, impuestos y otros cargos— ronda el 90% al 100% anual. En la práctica, ese rango implica que el financiamiento para consumo resulta entre dos y tres veces superior a la evolución de los precios, lo que reduce de manera significativa el universo de demandantes dispuesto a endeudarse.

  • Mora de créditos a familias: 12,9%, según el Informe sobre Bancos del Banco Central.
  • Tasa nominal anual de préstamos personales: en torno al 60%.
  • Costo financiero total: entre 90% y 100% anual.
  • Saldo de crédito total a familias: caída real interanual del 7,6% al cierre de agosto, según First Capital Group.
  • Préstamos personales: diez meses consecutivos de retroceso en términos reales.
  • Tarjetas de crédito: baja real del 0,3% mensual y del 10,1% interanual.

Tarjetas más restrictivas y demanda contenida

El fenómeno también se observa en el uso de las tarjetas. De acuerdo con el análisis de Barbero, una proporción de clientes con deudas irregulares tiene los plásticos suspendidos, en tanto las entidades restringen las actualizaciones de límites de crédito, lo que reduce el margen disponible para nuevas compras. Las ampliaciones y las ofertas de préstamos se concentran en los segmentos de mayor scoring; sin embargo, esos mismos usuarios muestran, según el especialista, una menor predisposición a tomar deuda, fenómeno que explica la convivencia entre un acceso más estrecho y una demanda más contenida.

“Las entidades moderaron sus planes comerciales y concentraron esfuerzos en recuperar a los clientes con dificultades para cumplir sus obligaciones”Guillermo Barbero, socio de First Capital Group

Hipotecarios: la excepción dentro del sistema

Dentro de ese cuadro general, los créditos hipotecarios presentan una dinámica sensiblemente distinta. El relevamiento de First Capital Group indica que el saldo de la cartera llegó a 8,6 billones de pesos, con un aumento real del 3,1% mensual y del 36,1% interanual, guarismos que contrastan con la contracción que experimenta el resto del financiamiento a familias. El comportamiento diferenciado de los préstamos con garantía real refleja, en buena medida, el efecto de la estabilización macroeconómica sobre los préstamos de largo plazo, segmento en el que la previsibilidad de la cuota termina siendo determinante para la toma de decisiones.

Para los analistas consultados resta por definirse todavía la velocidad con la que descenderá la tasa de mora en los próximos meses, así como el momento en que las entidades reanudarán la actualización de los límites en las tarjetas. Hasta tanto esos indicadores no muestren una reversión sostenida, el escenario que describen los especialistas consultados es el de un sistema financiero que, lejos de ampliar el acceso al crédito, opta por profundizar la selectividad y por concentrar sus recursos en los segmentos con menor riesgo crediticio.

RA
Rubén ArandaEconomía regional

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