Arabella, la mujer que reconstruyó una noche que le borraron: vuelve "Podría destruirte", la obra que Michaela Coel escribió desde su propia herida
La miniserie de doce capítulos que la actriz y creadora británica estrenó en junio de 2020 regresa al centro de la conversación por la potencia de su relato autobiográfico, su negativa a entregar los derechos a Netflix y una pregunta incómoda que todavía nos hacemos como espectadores: qué estamos dispuestos a entregar cuando contamos lo que nos pasó.
Les confieso algo antes de arrancar: cada vez que alguien me pide que recomiende una serie para ver en silencio, sin hacer ruido alrededor, termino pensando en esta historia. Y es que "Podría destruirte" tiene esa cosa rara que tienen los chamamés más profundos, esos que empiezan con una zamba tranquila y de golpe te clavan una estrofa que se te queda pegada al pecho. Vuelvo a ella cada tanto, como quien vuelve al pago, y siempre encuentro algo nuevo.
La propuesta es tan directa como incómoda: Michaela Coel, creadora, guionista, codirectora y protagonista, le pone el cuerpo a Arabella, una escritora que viene de saborear las mieles del éxito con su primer libro y trabaja en el segundo. Una noche de salida con amigos, unas copas de más, y a la mañana siguiente la memoria se le fragmenta como un vidrio roto en el piso. Lo que sigue no es un thriller ni un policial: es el trabajo, doloroso y minucioso, de juntar los pedazos de una noche hasta entender que fue víctima de una violación.
Una decisión que cambió las reglas del juego
Hay un costado de esta historia que a mí, como periodista y como espectador, me parece de los más valientes que se hayan visto en la industria audiovisual reciente. Cuando Netflix se acercó para producir la serie, la plataforma pretendía quedarse con la totalidad de los derechos. Coel dijo que no. La razón de fondo era tan simple como enorme: la obra estaba basada en una agresión que ella misma había sufrido, y no estaba dispuesta a perder el control sobre algo tan personal. Las conversaciones no prosperaron y el gigante del streaming se quedó sin esta pieza.
Esa pulseada, que en otra época hubiera quedado como una nota al pie en la contratapa de un libro de negocios, terminó dándole a la serie un vuelo distinto. Coel produjo finalmente la obra por su cuenta y se reservó los derechos, algo poco habitual para una producción de este porte. Y eso, créanme, se nota: cada plano, cada silencio, cada elección de montaje lleva su firma, su marca, su manera de mirar.
- Creación, guion, codirección y protagónico en una sola persona: Michaela Coel, en Arabella, se interpreta a sí misma desde la ficción.
- Doce capítulos que se emitió por primera vez en junio de 2020, en formato miniserie.
- Rechazo explícito a una oferta de Netflix para conservar la propiedad intelectual de la obra.
- Crítica elogiosa desde el primer día, con un recorrido de público más lento que se potenció con el streaming.
- Derrota en los Emmy frente a "Gambito de dama", que se llevó el premio a la mejor miniserie.
Si me permiten el consejo de la semana, dense el gusto de verla sin mirar el celular, en una o dos noches, y dejen que Arabella los lleve de la mano por ese rompecabezas. Les aseguro que no la van a olvidar. Yo, cada vez que la recomiendo, termino recomendándola como quien recomienda sentarse a escuchar al viejo que sabe tocar el acordeón en la plaza: con la certeza de que algo les va a quedar.
