Alcaraz se sacó la mochila de encima y va por la corona en Tokio
El español revirtió un partido bravo contra su compatriota Munar y disputará el título del ATP 500 japonés ante el checo Lehecka, al que le gana el historial. Busca su primer trofeo desde el regreso tras la lesión de muñeca.
Amigos, prendan el ventilador porque la cosa se puso caliente en Tokio. Carlos Alcaraz, el número tres del mundo, se sacó de encima a Jaume Munar en una semifinal que arrancó con más dudas que un estudiante en febrero, y terminó con el murciano levantando los brazos. Fue 5-7, 6-3 y 6-1 en dos horas y media de tennis del bueno, del que se disfruta con un café al lado y una medialanza en la mano.
El primer set fue un martirio. Alcaraz perdió el pulso, se enojó, pateó pelotas y le cedió la manga a Munar, que le complicó la vida como pocas veces. Pero cuando el español se acuerda de que es el mejor del circuito, no hay quien lo frene. Del 5-7 en adelante, fue un ciclón: devolvió la agresividad, le rompió el saque una y otra vez al balear y cerró el tercero con un 6-1 que sonó a sentencia.
El soplo del murciano tras remontar
“No sé lo que pasó en el primer set, tengo la sensación de que sufro en cada primer parcial, pero estoy contento de la manera en que consigo volver al partido cada vez.”Carlos Alcaraz
Del otro lado de la red lo espera Jiri Lehecka, un checo de 23 años, ubicado en el puesto 19 del ranking, que viene de destrozar al monegasco Valentin Vacherot por 6-4 y 6-2 en la otra semifinal. Será la primera final del año para Lehecka, que ya tiene dos títulos ATP en su palmarés y va por el tercero con la frente bien alta. Eso sí, el historial no lo acompaña: Alcaraz le gana tres a uno en los cruces directos, incluyendo los últimos tres sin ceder sets.
- Alcaraz va por su título número 27 como profesional y el primero desde su regreso tras la lesión de muñeca que lo marginó cuatro meses del circuito.
- Lehecka disputa su tercera final ATP y busca su segundo trofeo del año después de haber conquistado Brisbane en enero.
- El español defiende la corona obtenida en 2024: si repite, sería bicampeón, algo que no ocurre en Tokio desde Pete Sampras en 1993 y 1994.
- Alcaraz ya conquistó el US Open y Doha en esta temporada; Lehecka nunca le ganó al murciano en cancha rápida.
Esta final le sirve a Alcaraz para terminar de espantar fantasmas. Cuatro meses afuera con la muñeca vendada pesan, y aunque el murciano ya levantó dos títulos este año, había quedado una sensación de interrogante. Tokio parece el lugar ideal para cerrar el círculo. Mientras tanto, en la cantina del barrio ya se habla del domingo como si fuera una jornada patria: café cortado, medialunas de jamón y queso, y la tele prendida desde las cinco de la mañana. Porque acá, cuando hay Alcaraz en la final, se levanta hasta el que estaba de franco.
