48 equipos, dos días y un sueño en común: Neuquén se prepara para la gran final de robótica educativa
El Centro de Convenciones Domuyo será escenario de la definición nacional de la Copa Robótica Educabot 2026. Participan dos escuelas neuquinas y el ganador representará al país en una competencia internacional.
Me lo imagino como una previa de cualquier sábado en el kiosco de la esquina, esa pequeña conversación que se da mientras uno espera el cambio: la de Mirta, la vecina de toda la vida, que tiene 52 años y suele pedirme que le explique qué son esas cosas raras que hacen sus hijos con las computadoras. Le dije, mirá, esta semana hay algo que vale la pena ver, y le conté que el viernes 25 y el sábado 26 de septiembre, el Centro de Convenciones Domuyo va a ser el escenario donde se define la Copa Robótica Educabot 2026, una final nacional de robótica educativa que reúne a 48 equipos de estudiantes secundarios de toda la Argentina. Le aclaré que la entrada es libre y gratuita, y que se trata de ver a pibes y pibas de entre 15 y 18 años poniendo a prueba robots en pista, prototipos autónomos y radiocontrolados que ellos mismos fueron armando a lo largo de meses de trabajo.
La copa arrancó en abril con un proceso de formación que incluyó desafíos virtuales para programar modelos de inteligencia artificial y resolver ejercicios de lógica en colaboración, según me había explicado el material de base. No es un torneo improvisado: cada delegación está compuesta por cinco estudiantes y un docente que oficia de mentor, y todos los conjuntos reciben en igualdad de condiciones los kits de robótica y el acceso a las plataformas educativas, con el respaldo de Experiential Robotics Platform (XRP). Me parece justo decirlo así, sin vueltas: es una oportunidad para aprender haciendo, resolviendo problemas y trabajando con otros, sin importar el nivel de experiencia previa con la programación o la robótica.
Qué se juega en Neuquén
Lo que está en discusión no es un premio menor. El equipo que se consagre campeón en la final neuquina obtendrá un lugar para representar al país en el FIRST Global Challenge de 2027, la competencia internacional de robótica a la que aspiran miles de estudiantes del mundo. La definición nacional prevé 48 delegaciones, dos por cada una de las 24 jurisdicciones, aunque todavía faltan resolverse las últimas plazas correspondientes a Formosa y Corrientes. Es decir, la mayoría de las provincias ya tiene confirmado a sus representantes y la pulseada se viene con todo en la capital neuquina.
- El Colegio Neuquén Oeste competirá con el equipo Casi Media Docena, que logró su lugar tras alcanzar el primer puesto provincial.
- La EPET N.º 25 de Plottier estará representada por Wind Warriors.
- La jornada del viernes 25 estará dedicada a las pruebas de pista y a las rondas clasificatorias.
- El sábado 26 se llevarán a cabo las instancias decisivas y la consagración del campeón.
- La entrada es libre y gratuita, con presencia del público durante ambas jornadas.
Mirta me preguntó algo que vale la pena repetir acá: cuántos pibes y escuelas participan en todo el país, porque siempre le parece que estas movidas quedan concentradas en Buenos Aires. Los datos que maneja la organización dicen que la edición de este año, impulsada por Educabot y la Fundación Sadosky, involucró a más de 15.000 estudiantes de 1.300 instituciones, y que un 66 por ciento de los establecimientos que participaron pertenecen a localidades del interior. Es un dato que no es menor: la robótica educativa, al menos en esta propuesta, se cocinó en gran medida lejos de los grandes centros urbanos, y Neuquén es una prueba de eso, porque va a ser la sede de la final con dos equipos propios en cancha.
Le contesté a Mirta con una palabra que me gusta usar cuando hablo de cosas que sorprenden: ñande, que en guaraní significa "nosotros" y que muchas veces aparece en conversaciones informales en el Litoral para marcar comunidad, pertenencia. Me salió sola, como me sale siempre, para remarcar que lo que se vive estos dos días no es un espectáculo ajeno, sino algo que nos toca como sociedad, porque detrás de cada robot hay pibes que aprendieron a trabajar en equipo, a equivocarse y a volver a empezar. El Centro de Convenciones Domuyo va a ser, por dos jornadas, una pequeña aldea donde 48 equipos van a empujar un mismo sueño: poner a la Argentina en el mapa de la robótica educativa internacional. Y sí, también se lo dije a Mirta al despedirme: vale la pena acercarse a verlos competir.
