Vuelve el ruido de motores en Los Ángeles: Paramount resucita "The Italian Job" y suena Paul Feig como director
Veintitrés años después del robo con Mini Cooper en las calles de la ciudad californiana, la productora retomó las conversaciones para una secuela y puso sobre la mesa el nombre del realizador de "Spy" y "Bridesmaids". Todavía no hay elenco confirmado y queda abierta la gran duda: ¿volverán Wahlberg, Theron y Statham o se apostará por una camada completamente nueva?
Ahí andan otra vez, queridas lectores y lectores, los Minis Cooper tuneados serpenteando por las pendientes de Los Ángeles, porque les cuento que Paramount acaba de meter primera y acelera con todo para revivir una de las películas de acción más queridas del cambio de siglo: "The Italian Job", aquel film que en 2003 nos regaló F. Gary Gray y que hoy, veintitrés años más tarde, empieza a tomar forma como secuela gracias al impulso de un estudio que olfatea la nostalgia del público y, por qué no, también la posibilidad de aggiornar la franquicia con nuevas camadas de espectadores que nunca la vieron en el cine.
Paul Feig, el nombre que suena para el banco de conductor
La movida más concreta hasta aquí es la negociación abierta con Paul Feig, un director que viene de un registro bastante distinto al de Gray: el tipo se hizo famoso comandando comedias corales con corazón, desde "Bridesmaids" hasta la recordada "Spy", pasando por algunos desvíos por el thriller con tono noir en "A Simple Favor". Si finalmente se sube al proyecto, lo más probable es que la balanza se incline hacia un humor más explícito y un ritmo menos solemne, algo que los fans más puristas del film original seguramente van a mirar con el ceño fruncido mientras se acomodan en la butaca.
- Si Mark Wahlberg, Charlize Theron y Jason Statham repetirán sus papeles o si el estudio apostará a un recambio generacional completo.
- En qué etapa creativa está realmente el guión: si ya hay borrador, si se está reescribiendo o si todavía es una carpeta en blanco con una etiqueta linda.
- Fecha estimativa de rodaje y de estreno, algo que por ahora no aparece ni siquiera como rumor serio en los despachos de Hollywood.
- Si la secuela respetará la estética del robo con hackeo de semáforos o si dará el salto a una ciudad distinta y a un botín diferente.
La sombra larga del original y del clásico de 1969
A mí, confieso, me gusta pensar en estas películas como capas geológicas de la cultura popular: debajo del film de Gray, que recaudó 176 millones de dólares contra un presupuesto de 60, duerme el clásico británico de 1969 con un Michael Caine jovencísimo al frente, y debajo de ese todavía resuena el eco de los robos cinematográficos que Hollywood viene filmando desde los tiempos del cine negro. Cuando uno mira el reparto original, Theron como la mano derecha calculadora, Wahlberg como el líder herido y Statham como el convicto inglés con el dedo siempre a punto de apretar un botón, entiende que la química no se improvisa: o se recupera o se construye de nuevo, y eso es justamente lo que Paramount está tratando de decidir.
Mientras los despachos de la productora mueven las piezas, lo que queda claro es que el reloj corre: cada año que pasa sin anuncio oficial le abre la puerta a otro estudio que quiera sumarse a la fiesta, y también le da tiempo al público para imaginarse su propia secuela ideal, esa donde los Minis vuelven a bajar por las escaleras de los edificios y el plan perfecto, como siempre, sale torcido a último momento.
Mi recomendación, como cada vez que una historia así vuelve a la mesa, es simple: vuelvan a ver la original este finde, con un buen vaso de algo al lado, y déjense llevar por ese opening con los portones del estacionamiento abriéndose al ritmo de la música. Si la secuela llega, queremos llegar con la memoria fresca. Y si no llega, al menos nos queda esa escena que ya es parte de nuestra historia de cine compartido.
Te puede interesar
