Peppa Pig crece: George con pérdida auditiva y un bebé que cambia la rutina de los Cerdito
La serie británica estrena su undécima temporada el 7 de septiembre con dos incorporaciones que reconfiguran la vida familiar del personaje que ya lleva más de dos décadas en pantalla. Adam Redfern, el nuevo showrunner, asegura que el secreto de la longevidad está en que Peppa se equivoca y aprende.
El otro día, mientras esperaba el colectivo en la parada de la esquina, me puse a charlar con Margarita, una vecina de 52 años que volvía de llevar a su nieto al jardín. Me contaba, entre risas, que el nene ya no se sentaba a ver cualquier cosa: pedía sus capítulos, los mismos de siempre, los que ella también había mirado con su hija veinte años atrás. Hablamos de Peppa Pig, claro, esa cerdita rosada que parece no pasar de moda y que el próximo 7 de septiembre vuelve con una temporada que, por primera vez, le mueve el piso a la familia Cerdito. Porque George, el hermano menor, aparece con pérdida auditiva moderada, y la casa recibe a Evie, un bebé que llega para desordenar todo lo que ya estaba, como pasa en cualquier casa cuando aparece un recién nacido.
La nueva temporada es la undécima y tiene detrás a Adam Redfern, un showrunner con experiencia en las aventuras de Paddington y en Go Jetters, que tomó las riendas creativas del programa hace algunos meses. El primer dato que le tocó procesar fue el más abrumador: ya se habían producido más de 400 episodios, una cifra que obliga a pensar con cuidado cada paso. Para Redfern, la clave de que Peppa siga vigente después de más de dos décadas no está en aggiornar la estética ni en sumar gadgets modernos: está en la protagonista misma, en su carácter.
“Es imperfecta, se mete de cabeza en las situaciones, es curiosa y es muy fácil identificarse con ella. Muchos personajes preescolares son demasiado perfectos y por eso no perduran. Peppa comete errores, pero al final de cada episodio aprende a ser más amable y a comportarse mejor.”Adam Redfern, showrunner de Peppa Pig
George, Evie y dos formas de reflejar la vida real
La pérdida auditiva de George se trabajó con el acompañamiento de la Sociedad Nacional de Niños Sordos del Reino Unido, una decisión que el equipo tomó para no quedar a la deriva con un tema delicado. Redfern cuenta que lo primero que aprendieron es algo que muchas familias ya saben: no hay dos experiencias iguales frente a la pérdida auditiva, cada persona la vive de manera distinta. Por eso, las historias se pensaron para ser accesibles y para estar a la altura de lo que un chico en edad preescolar puede entender, sin simplificar de más ni dejar afuera lo importante.
La llegada de Evie responde a otra lógica, más íntima y más hogareña. Después de veinte años con una dinámica familiar que el público ya se sabía de memoria, sumar un bebé es una forma de correr el eje. El propio Redfern lo explica con una frase que vale la pena leer despacio: la irrupción de un recién nacido en una casa donde todo parecía ordenado es algo con lo que muchos adultos se identifican, incluso cuando no tienen un tercer hijo. Y agrega algo que cualquier padre o madre va a reconocer: Mamá Cerdita y Papá Cerdito van a mostrarse agotados, tratando de criar a tres al mismo tiempo, una escena que los grandes mirarán sintiéndose identificados.
Y acá quiero volver al principio, a la parada del colectivo y a Margarita, que me decía que su nieto ya no se conforma con cualquier dibujito. Tiene razón, y la prueba la tiene Redfern cuando dice que el contenido infantil tiene que justificar el tiempo que los chicos le dedican, algo que en la Argentina, donde la pantalla pelea todos los días con la merienda y con la tarea del colegio, no es un tema menor. Un episodio de Peppa, según el nuevo showrunner, debe ofrecer calidez, humor y valores concretos. Es la misma receta de siempre, pero ahora servida con dos personajes nuevos que, como pasa en la vida, vinieron a cambiar la mesa. Para quienes somos grandes y miramos con ellos, también es una manera de explicarles que hay cosas que no se eligen y se convive con ellas, como le pasa a George, y que la familia es esa cosa hermosa y agotadora que se reconfigura cada vez que alguien nuevo llega a sentarse a la mesa. Karu, en guaraní, quiere decir justamente eso: juntarse, estar cerca, compartir mesa. Y eso, en el fondo, es lo que sigue haciendo Peppa después de tantos años.
