Neuquén completa la costanera del río y suma su tramo más largo justo para el cumple de la ciudad
La Municipalidad habilita el sábado un recorrido de más de tres kilómetros entre las calles Chocón y Aguado, con bicisenda, mirador y calle pavimentada. La red ya alcanza los 33 kilómetros lineales sobre los ríos Neuquén y Limay.
A Estela le brillan los ojos cada vez que cuenta cómo era Neuquén antes, cuando todavía daba la espalda al río. Tiene 58 años, vive en el barrio Confluencia desde que tenía veinte y acaba de cruzar el nuevo Paseo Costero con su nieto Tomás, de seis, en la previa de la inauguración. Me dice, mientras acomoda la bicicleta chiquita en el pasto, que durante décadas la ciudad creció mirando hacia otro lado y que ahora, de a poco, va girando la cabeza hacia el agua. Esa imagen me parece la mejor forma de contar lo que va a pasar este sábado 12 de septiembre, cuando la Municipalidad habilite al público el tramo más ambicioso del Paseo Costero: más de tres kilómetros de senderos peatonales, bicisenda, calle vehicular y un mirador elevado, justo en el 122.° aniversario de la capital neuquina.
El nuevo recorrido arranca en la calle Chocón y termina en la calle Aguado, dentro del barrio Confluencia, y se suma a una traza que ya alcanza los 33 kilómetros lineales sobre las riveras de los ríos Neuquén y Limay. La obra incluyó pavimentación de la calzada, veredas de hormigón, una bicisenda de concreto asfáltico, iluminación con tecnología led y nuevo mobiliario urbano. Lo más llamativo es el mirador elevado que se construyó en la proyección de la calle Figueroa, pensado como una especie de balcón sobre el río, donde todavía se terminan los detalles de señalización y la conexión vial en el cruce antes del corte de cintas.
Una obra con plata del municipio y la mira puesta en la ribera completa
La inversión total del tramo fue de 15.000 millones de pesos, financiados íntegramente con recursos municipales, según datos del Ejecutivo local. María Pasqualini, secretaria Jefa de Gabinete de la Municipalidad, resumió el espíritu del proyecto con una frase que me quedó dando vueltas: con esta extensión, la ciudad completa, que estaba de espaldas al río, va a quedar mirando al río. La idea es que el paseo siga creciendo hasta completar la ribera de punta a punta, sin interrupciones, y esta semana se resolvió un trámite judicial que habilitará la licitación del tramo que bordea la confluencia de los dos ríos, desde el puente de Balsa Las Perlas hasta el Parque Agreste.
- El tramo nuevo: 3 kilómetros entre calles Chocón y Aguado, en barrio Confluencia.
- Red total del Paseo Costero: 33 kilómetros lineales sobre los ríos Neuquén y Limay.
- Obras destacadas: calle pavimentada, veredas de hormigón, bicisenda de concreto asfáltico, iluminación led y mobiliario urbano.
- Mirador elevado en calle Figueroa, con vista directa al río.
- Inversión: 15.000 millones de pesos, 100% con fondos municipales.
- Próximo objetivo: licitar el tramo entre Balsa Las Perlas y el Parque Agreste, en la confluencia.
El formato sigue siendo abierto y gratuito, como el resto del paseo, lo que lo convierte en una salida directa para el fin de semana largo. Para llegar, el acceso principal desde el centro es por la ribera del río Neuquén, siguiendo la traza ya existente hacia el sur. Es un recorrido apto para caminatas, ciclismo y cualquier actividad al aire libre, y vuelve a poner a la costanera en el centro de la vida cotidiana de los neuquinos, algo que Estela, mi vecina del barrio, sintió en carne propia cuando vio por primera vez el mirador terminado. Ñande rekó, decimos por acá en criollo guaraní cuando algo nos cambia la forma de mirar el propio territorio, y esa sensación, según me cuenta ella, se repite cada vez que un tramo nuevo abre la reja. Habrá que ver si el resto de los vecinos coincide, porque la promesa oficial es que Neuquén termine, de una vez por todas, mirando al río.
