Sábado, 5 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Los Russo cruzaron el espejo: meter a Leone dentro de Marvel

Los hermanos confesaron que "Hasta que llegó su hora" es la brújula emocional de "Vengadores: Doomsday", una película de 165 minutos que apuesta a recuperar el ritual de ir al cine.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · 4 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Yo siempre digo que los hermanos Russo son dos tipos que se criaron entre videoclubes y mesas de discusión familiar, y ahora lo confirman ellos mismos con una declaración que me hizo ruido: la película que les marca el rumbo para "Vengadores: Doomsday" no es un cómic, no es una saga de Star Wars, no es el modelo Tolkien; es un western crepuscular de hace casi seis décadas. Joe y Anthony Russo le dijeron a AP News que su gran referencia para esta nueva entrega del universo Marvel es "Hasta que llegó su hora" ("C'era una volta il West"), la obra maestra que Sergio Leone firmó en 1968 con Charles Bronson, Claudia Cardinale y Henry Fonda haciendo de villano memorable. Lo que les atrae de Leone no es la polvareda ni los duelos al mediodía, sino algo más sutil: la manera en que el director italiano sostenía planos enormes y, de golpe, sin aviso, se metía en la cara de un personaje para capturar lo que esa persona sentía en el instante más íntimo. Esa oscilación entre lo enorme y lo chico, dicen los Russo, es exactamente el registro que quieren imprimirle a una superproducción de 165 minutos pensada para volver a juntar a la familia frente a la pantalla grande.

“Joe y yo crecimos con todo tipo de cine, pero los westerns siempre han sido muy especiales para nosotros.”Anthony Russo, en diálogo con AP News

Una épica con reloj casi de tres horas

La comparación con Leone no es caprichosa, y ahí está lo interesante del planteo. "Doomsday" va a durar 165 minutos, casi los mismos que "Hasta que llegó su hora" en su montaje extendido, y los Russo son conscientes de que ese reloj corre en contra del nuevo hábito del público, que desde "Endgame" para acá se acostumbró a ver todo por streaming, en pausas, con el celular al lado. Anthony Russo lo dijo con todas las letras: el western y el cine de superhéroes comparten una historia parecida, las dos cosas fueron dadas por muertas después de picos de saturación, y las dos resucitaron cuando apareció una película con peso específico que justificó la vuelta a la sala. Es una declaración de principios en un momento en que la industria discute si el modelo de evento todavía existe. Los Russo parecen apostar a que sí, y para eso se plantan en una duración que exige compromiso del espectador.

El guion, la otra locura

Hay un detalle del proceso creativo que a mí, como cronista curioso, me llamó la atención y creo que vale la pena destacar: la producción arrancó sin el guion terminado. Los propios directores lo plantearon como parte de su método de trabajo y defendieron la improvisación como fuente de creatividad. Es una forma de rodar muy del viejo Leone, por cierto, que construía sus películas ensayo por ensayo, ajustando con los actores sobre la marcha. La gran diferencia es que Leone hacía westerns en el desierto de Almería con miles de extras; los Russo mueven un universo compartido con decenas de personajes, cada uno con su propio contrato, su propia fandome y su propia historia previa. Cuando uno piensa en lo que significa arrancar así un rodaje de esta escala, la cosa se vuelve, como mínimo, audaz.

  • Anthony Russo reconoce que él y su hermano crecieron con todo tipo de cine, pero los westerns siempre ocuparon un lugar especial en su formación.
  • La influencia central detectada por los directores para "Vengadores: Doomsday" es "Hasta que llegó su hora" (1968), de Sergio Leone.
  • El interés apunta al equilibrio entre escala visual y momentos de intimidad emocional que Leone logró como pocos en el género.
  • La duración de "Doomsday" se acerca a las tres horas, en sintonía con el clásico italiano.
  • Los Russo comparan al western y al cine de superhéroes como géneros que ya fueron declarados muertos y luego supieron reinventarse.
  • Los directores admiten que la producción comenzó sin el guion terminado y defienden la improvisación como método de trabajo.

Si me preguntan a mí, lo más atractivo de toda esta movida no es la épica, ni el elenco, ni la promesa de convulsión de realities cruzados; lo atractivo es la intención declarada de meterle alma de Leone a una maquinaria Marvel. Habrá que ver si en la sala funciona esa mezcla de polvo del lejano oeste y rayos Gamma del presente, pero como chaqueño criado al ritmo de los Chamamé, le tengo fé a esta idea de que cuando un director mira cine clásico con honestidad, algo de eso vuelve a aparecer en la pantalla. Yo, por las dudas, ya estoy reservando la butaca. Si la cinta cumple lo que sus directores prometen, vamos a salir del cine como aquel que escucha al Turco Julio Sosa después de mucho tiempo: con la certeza de que las viejas formas todavía sirven para emocionar de verdad.

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

Te puede interesar