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David Heyman aviva la ilusión: la serie de Harry Potter se anima a lo que el cine nunca pudo

El productor de las ocho películas originales y de la nueva adaptación de HBO habló sin vueltas de las limitaciones que tuvo el formato cinematográfico y de la oportunidad histórica que abre la pantalla chica para contar los libros de J.K. Rowling con la profundidad que el público viene reclamando hace años.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · 7 de septiembre de 2026 · hace 1 d

Me parece que arranca al mango este chamamé que tarareaba mi viejo mientras pelaba naranjas en la cocina, ese que dice que el tiempo es el mejor aliado del que sabe esperar, y la verdad es que a David Heyman, el productor que estuvo detrás de las ocho películas de Harry Potter que se estrenaron entre 2001 y 2011, le llegó la hora de la revancha. Es que ahora, con la serie que HBO pone en pantalla desde el 25 de diciembre, el inglés tiene entre manos la oportunidad de contar lo que el cine dejó afuera a las apuradas, y él lo sabe mejor que nadie.

La idea me hizo acordar a esas tardes de finales de los noventa en la librería de Don Tato, sobre la calle San Martín, cuando los pibes del barrio se agolpaban para conseguir el libro nuevo de la saga y se quedaban horas comentando capítulos. Yo era uno más, con el lomo todavía pegado a la mano mientras discutíamos si la espada de Gryffindor aparecía en el tercer tomo. Eran otras épocas, pero la pasión era la misma que ahora se reaviva con esta serie que adapta los libros de J.K. Rowling a razón de una temporada por título, empezando por La piedra filosofal, con un reparto nuevo y una escenografía pensada de cero.

Más tiempo, más alma

En el podcast Harry Potter: From Film to Series, Heyman no se anduvo con rodeos y reconoció lo que muchos fans vienen señalando desde hace más de una década. El formato de la pantalla chica, según sus propias palabras, le permite a los creadores convivir con las emociones de los personajes y no tener que apurar el relato como pasaba en la gran pantalla. Estoy muy orgulloso de las películas, dijo, pero aclaró que tener más tiempo permite profundizar en los personajes y sentir con mayor intensidad lo que ellos sienten.

“Estoy muy orgulloso de las películas, pero creo que tener más tiempo te permite profundizar en los personajes y sentir con mayor intensidad lo que ellos sienten. Y podés convivir con esa sensación, algo que no ocurría con las películas, que al condensarse en un margen de tiempo más corto siempre tenían dificultades con la narrativa.”David Heyman, productor

El Tano Heyman puso ejemplos concretos para que se entienda de qué está hablando. Mencionó la llegada de Harry a Hogwarts y todo lo que significa para un chico descubrir ese mundo por primera vez: la sensación de agobio, la soledad, la presión que carga el personaje por ser el famoso sobreviviente. También rescató la lucha interna de Hermione por encajar siendo tan inteligente y el complejo de inferioridad de Ron frente a sus hermanos mayores. Son matices que en las películas aparecían a las apuradas, casi de pasada, y que en una serie pueden respirar como se merecen.

Lo que viene: segunda temporada en marcha

Mientras la primera temporada se alista para el estreno del 25 de diciembre, la segunda ya está en producción y empieza a mostrar sus cartas. Entre las incorporaciones que se confirmaron aparece Billy Barratt como Tom Riddle, Lenny Rush como Dobby y Bonnie Hill como Ginny Weasley. A todos ellos se suma el regreso de Warwick Davis, un apellido que para los fans de la saga es casi una garantía de continuidad emocional con lo que se vio en los cines.

Yo, que ya tengo cierta edad y todavía guardo los libros con las páginas dobladas por las marcaciones a bolígrafo, me permito tirarles una recomendación sin anestesia: si tienen hijos, sobrinos o nietos en edad de descubrir la magia, arrimenlos a esta serie desde el primer capítulo. Y si son de los que crecieron con Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint en el living de su casa, dense el gusto de revisitar la historia con ojos nuevos, porque esta vez la promesa es que nada quede afuera. La pantalla, al fin, le gana al reloj.

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

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