Cuatro pasos a Chile cambiaron sus horarios y hay que andarse con cuidado antes de cruzar la cordillera
El adelanto de la hora en el país vecino reconfiguró la atención en Mamuil Malal, Hua Hum, Pino Hachado e Icalma; enterate cómo quedan los turnos para no quedarte varado en la frontera
Imaginate esto, querido lector: ya cargaste el termo, revisaste las cubiertas, le diste un beso a la perra y te metiste en el auto con la ilusión de almorzar del otro lado de la cordillera. Pero al llegar a la barrera te encontrás con la tranquera cerrada y un guardaparques que te dice, con esa amabilidad criolla de la montaña, que el puesto argentino atendió hasta las siete de la tarde y el chileno acaba de ajustar su reloj hace apenas unos días. La escena, que parece salida de una novela de viajantes, se repite cada vez que cambia la hora al otro lado de la frontera, y este septiembre no fue la excepción.
Cómo quedan los cronogramas en cada paso
- Mamuil Malal: atiende de 8 a 19 horas tanto para egreso como para ingreso.
- Hua Hum: misma franja, de 8 a 19, en los dos sentidos del cruce.
- Pino Hachado: salida hacia Chile de 8 a 19 e ingreso a Argentina hasta las 20.
- Icalma: idéntico esquema que Pino Hachado, con una hora más para volver al país.
El cambio responde al inicio del horario de verano en Chile, que se adelantó una hora a la medianoche del sábado 5 de septiembre. Es un movimiento que cada año pilla desprevenido a más de un viajero desprevenido y que obliga a recalcular la logística de cualquier excursión por la cordillera neuquina.
Desde la Jefatura de Gabinete provincial recomiendan organizar el recorrido con margen, sobre todo porque un cruce que arranque tarde puede estar llegando a las barreras cuando ya cerraron las oficinas migratorias. En la práctica, quedarse afuera del horario implica esperar hasta el día siguiente, con todo lo que eso significa en pleno tramo de montaña.
Por qué Chile mueve sus agujas cada año
Lo que muchos no saben es que el adelanto del reloj chileno no es un capricho reciente, sino una herencia de una de las peores crisis energéticas que recuerda el país vecino. En 1968, una sequía severa obligó a racionar la energía eléctrica y el gobierno decidió correr las agujas para aprovechar al máximo la luz natural y aliviar el consumo en las horas pico. La medida, pensada como emergencia, terminó siendo permanente: desde entonces rige cada año entre octubre y marzo, salvo en algunas regiones del extremo sur y del norte, donde las condiciones geográficas justifican excepciones.
Para los neuquinos que tienen planificada una escapada de fin de semana o un viaje más largo por la cordillera, el consejo práctico es doble: verificar los horarios actualizados de cada paso y consultar el estado de las rutas antes de salir. En esta época del año, la nieve y el hielo aparecen con frecuencia en los tramos de alta montaña y un horario desfasado puede convertirse en un problema serio si el clima empeora sobre el camino.
María Ester, vecina de 54 años que vive en Villa La Angostura y cruza a Chile cada vez que puede para visitar a una hermana en Pucón, me lo resumió con esa sabiduría de quien ya pasó por todo: Yo siempre llamo al gendarme del paso antes de salir, porque de nada sirve tener el auto lleno de mercadería si después te quedás mirando la cordillera desde el alambrado. Tiene razón María Ester, y esa prudencia paisa es la mejor compañía para cualquier aventura que incluya pasar de un país a otro en pleno corazón de la Patagonia.
