Choque de colegas: Navone y Etcheverry se sacan chispas en Nueva York
Los dos argentinos avanzaron a tercera ronda del US Open y el viernes se cruzan cara a cara por un lugar en octavos. Uno le ganó a Berrettini con un tiebreak a puro carácter; el otro barrió a un británico con la lluvia como invitada de piedra.
Se picó. En la misma zona del cuadro, como dos pibes del mismo club que se cruzan en una final, Mariano Navone y Tomás Etcheverry se metieron en tercera ronda del US Open y el viernes se van a ver las caras. Uno con oficio y dientes apretados, el otro con la muñeca firme y el agua cayéndole en la cabeza. Lo que pase de ahí en más, ya es asunto de ellos.
Navone, el gato que se comió al italiano
El de nueve de julio le ganó a Matteo Berrettini, exfinalista de Wimbledon y tipos con chapa, por 3-6, 6-3, 6-4 y 7-6 (4). Empezó perdiendo, porque el italiano le quebró de entrada y se quedó con el primer set sin despeinarse. Pero del segundo parcial para adelante fue otro partido. Navone le rompió el saque en los momentos justos y se puso dos a uno arriba. El italiano, en el cuarto, se acordó de su jerarquía e igualó el set, pero en el tiebreak el argentino lo definió rápido: 4-1 con dos miniquiebres y a cobrar.
Un dato explica todo: Berrettini tiró 77 errores no forzados contra 37 de Navone. Una montaña rusa. El italiano anuló tres match points en el tiebreak, pero no le alcanzó. El argentino, ubicado en el 49 del ranking, firmó su segunda victoria seguida en el torneo.
Etcheverry, a la sombra de la lluvia
Tomás Etcheverry, platense de los buenos, número 32 del mundo, se sacó de encima al británico Jacob Fearnley por 6-3, 6-3, 3-6 y 6-3. El partido arrancó con el argentino mandando de lejos: le quebró cuando había que quebrar y se fue al vestuario 6-3 y 5-3 con todo a favor. Ahí cayó la lluvia y la cosa se cortó casi una hora y media. Cuando volvió la pelota al aire, Fearnley se animó y se quedó con el tercero con un único quiebre en el octavo game. Pero Etcheverry reaccionó en el cuarto: cedió su saque de entrada, respondió con dos quiebres consecutivos y cerró el partido jugando desde adelante.
Con este triunfo, Etcheverry iguala su mejor marca en el US Open: la tercera ronda, a la que ya había llegado en 2024. Nada mal para un pibe que en Flushing Meadows se siente como en casa.
Lo que viene: viernes, mano a mano
Este viernes, en horario a confirmar, Navone y Etcheverry se miden por un lugar en octavos de final. Una llave argentina, de esas que el tenis local festeja con una empanada en la cantina y una copa de malbec. ¿Quién sigue? Se verá quién tiene las piernas y la cabeza para aguantar el cemento de Nueva York.
